Sistemas a la medida del rubro
Caja y arqueo, inventario, comprobantes electrónicos, permisos por persona, reportes que se entienden. Lo que tu rubro sí necesita, y nada de lo que no.
Construimos el software que tu negocio necesita —caja, inventario, comprobantes, pedidos— y agentes de inteligencia artificial que atienden por WhatsApp: responden, cotizan, toman pedidos y avisan a una persona cuando algo no les toca decidir.
No tenemos lista de precios. El alcance se arma sobre tu negocio, y el precio detrás.
Hola, vi su página
11:38quiero algo así para mi negocio
11:38¿cuánto me costaría? 🙏
11:38¡Hola! Gracias por escribir. No te voy a tirar una cifra al aire: el precio se arma sobre tu caso. ¿Qué vende tu negocio y cuántas consultas te llegan al día?
11:38distribuidora de abarrotes, unos 40 pedidos diarios por WhatsApp
11:39Con ese volumen tiene todo el sentido. Te paso con una persona del equipo para armar la propuesta: ¿te llama hoy en la tarde o mañana temprano?
11:39Qué hacemos
No vendemos una plantilla con tu logo encima. Miramos cómo pasa el día en tu negocio y construimos alrededor de eso.
Caja y arqueo, inventario, comprobantes electrónicos, permisos por persona, reportes que se entienden. Lo que tu rubro sí necesita, y nada de lo que no.
Un asistente en WhatsApp, Telegram, Instagram y Messenger que responde consultas, arma cotizaciones, registra pedidos y hasta entiende las notas de voz. 24 horas, sin feriados.
Conectamos lo que ya usas: catálogo, facturación electrónica, links de pago, hojas de cálculo. Avisos automáticos, resumen del día y todo llegando a un solo lugar.
Reglas de la casa
La diferencia entre un bot que da vergüenza y uno que vende está en los límites. Estos no son ajustes opcionales: vienen puestos desde el primer día.
El agente no tiene forma de inventarlos: los consulta. A un texto se le puede pedir bonito que no se equivoque; a una consulta a la base de datos, no hace falta.
Descuento por encima del tope, pedido grande, un reclamo o alguien que pide hablar con una persona: escala, y a tu equipo le llega la conversación ya resumida.
Cuando alguien de tu equipo toma la conversación, el asistente deja de responder en ese chat hasta que la suelten. Nunca vas a estar hablando encima de tu propio bot.
Quien manda "hola", "una consulta" y "por los precios" en tres mensajes recibe una respuesta, no tres. Contesta como alguien que leyó todo antes de hablar.
Usamos la API oficial de Meta, con el negocio verificado. Nada de conectores no oficiales de los que te bloquean el número justo cuando más lo necesitas.
Aquí la gente manda audios. El asistente los transcribe y responde igual, sin pedirle al cliente que lo escriba "porque el sistema no entiende".
Lo que te llevas
Una base de datos por cliente, nunca mezclada con la de otro. Si algún día decides irte, te la entregamos completa y en formato abierto. Está en el contrato.
No hay plan Pro ni funciones que se desbloquean pagando más. Lo que te mostramos es lo que corre, con todos sus módulos.
Sin servidores, sin instalaciones, sin actualizaciones que te toque hacer. Corre en la nube y se entra con un enlace, desde la computadora o el celular.
Alcance escrito, tiempos de respuesta, quién paga qué y cómo se sale. Con las cláusulas de datos personales que exige la Ley 29733.
No hay mesa de ayuda de tres niveles ni tickets que se pierden. Un cambio que se pide el martes no espera al próximo trimestre.
Entregamos por fases y en orden de dolor: usas la primera mientras se construye la siguiente. No hay que esperar meses para ver algo funcionando.
Cómo empieza
Qué se hace hoy a mano, dónde se te escapa la plata, qué sistemas ya tienes y qué preguntas te repiten los clientes todo el día. Sin compromiso y sin tecnicismos.
45 minutos · presencial o por videollamadaQué sí entra y qué no, en qué orden, en cuánto tiempo y a qué precio. Si el presupuesto no alcanza para todo, recortamos alcance —nunca calidad— y te decimos de frente qué queda para después.
Te llega en pocos díasCargamos tu catálogo y tus reglas, hacemos el trámite ante Meta si va WhatsApp, probamos con tu equipo y los capacitamos. Tú solo entregas la información; el resto lo hacemos nosotros.
Lo que más demora es la verificación de MetaUna mensualidad que cubre soporte, ajustes y mejoras. El negocio cambia y el sistema cambia con él: promociones nuevas, otro canal, otra sucursal.
Mientras dure el servicioPrecio
Un restaurante de ocho mesas y una distribuidora con tres vendedores no necesitan lo mismo, así que no tiene sentido que paguen lo mismo. Cotizamos sobre tu caso.
Se paga una implementación por única vez —configuración, carga de datos, trámites y capacitación— y luego una mensualidad que cubre el servicio y el soporte.
Un canal. Preguntas frecuentes, catálogo, horarios y paso a una persona cuando toca.
Para dejar de responder lo mismo diez veces al díaTodo lo anterior más pedidos, cotizaciones, links de pago y el panel con tus prospectos y su seguimiento.
Para que la conversación termine en ventaVarios canales a la vez, conexión con el sistema que ya usas y desarrollo propio para tu operación.
Para negocios con procesos ya armadosLo que cobra Meta va aparte. WhatsApp cobra por conversación según sus propias tarifas y eso se paga directo a Meta, desde tu cuenta y a la vista. No lo intermediamos ni le agregamos margen.
Preguntas que siempre nos hacen
Se puede, pero casi nunca conviene. El número que se conecta al asistente deja de funcionar como WhatsApp normal: no se abre en el celular. Y si ese número ya tiene WhatsApp, hay que eliminar esa cuenta primero, lo que borra el historial y saca al negocio de sus grupos.
Por eso recomendamos un chip nuevo. Tu línea de siempre queda intacta y el asistente trabaja en paralelo; cuando alguien de tu equipo necesite responder a mano, lo hace desde una pantalla web que va incluida.
Depende del alcance, pero lo que manda el calendario casi siempre es el trámite de verificación del negocio ante Meta, que no controlamos nosotros. Por eso lo iniciamos el primer día y trabajamos el resto en paralelo.
Un asistente base suele estar atendiendo en semanas, no en meses. Un sistema completo se entrega por fases, para que uses la primera antes de que esté lista la última.
Puede pasar: estos modelos redactan, y redactando se equivocan. Por eso el diseño no depende de que "no se equivoque". Los datos duros —precio, stock, horarios— no los escribe el modelo, los consulta de tu catálogo. Y hay topes: descuento máximo, monto de pedido a partir del cual se exige confirmación de una persona, y temas que tiene prohibido responder.
Además queda registro de qué consultó para responder cada cosa, así que siempre se puede revisar qué pasó.
No. Todo corre en la nube y se entra con un enlace desde la computadora, la tablet o el celular que ya tienes. Sin instalar nada, sin licencias por equipo y sin un técnico que venga a actualizar.
Si tu negocio recibe consultas repetidas, toma pedidos, cotiza o lleva control de stock y caja, sirve. Lo que cambia entre un restaurante, una distribuidora y un taller es la lógica del negocio, no la tecnología, y esa lógica es justamente lo que construimos.
Si vemos que no te conviene, te lo decimos. Cobrar por algo que no va a usarse no es negocio para nadie.
El número, la cuenta de WhatsApp Business y la base de datos con tus contactos, conversaciones, pedidos y ventas son tuyos. Al terminar te la entregamos y colaboramos con el traslado del número.
El panel, el código y las automatizaciones son nuestros, y los usas con licencia mientras dure el servicio. Todo esto está escrito en el contrato, no es una promesa de palabra.
Conversemos
La primera conversación es para entender tu negocio, no para venderte nada. Si de ahí sale una propuesta, sale con alcance y precio escritos.