ZAVS ZavSystems

Cómo empieza

Cuatro pasos, en este orden.

  1. Conversamos

    Qué se hace hoy a mano, dónde se te escapa la plata, qué sistemas ya tienes y qué preguntas te repiten los clientes todo el día. Sin compromiso y sin tecnicismos.

    45 minutos · presencial o por videollamada
  2. Propuesta escrita

    Qué sí entra y qué no, en qué orden, en cuánto tiempo y a qué precio. Si el presupuesto no alcanza para todo, recortamos alcance —nunca calidad— y te decimos de frente qué queda para después.

    Te llega en pocos días
  3. Puesta en marcha

    Cargamos tu catálogo y tus reglas, hacemos el trámite ante Meta si va WhatsApp, probamos con tu equipo y los capacitamos. Tú solo entregas la información; el resto lo hacemos nosotros.

    Lo que más demora es la verificación de Meta
  4. Acompañamiento

    Una mensualidad que cubre soporte, ajustes y mejoras. El negocio cambia y el sistema cambia con él: promociones nuevas, otro canal, otra sucursal.

    Mientras dure el servicio

Lo que te llevas

Sin sorpresas después de firmar.

Tus datos son tuyos

Una base de datos por cliente, nunca mezclada con la de otro. Si algún día decides irte, te la entregamos completa y en formato abierto. Está en el contrato.

Todo incluido

No hay plan Pro ni funciones que se desbloquean pagando más. Lo que te mostramos es lo que corre, con todos sus módulos.

Nada que administrar

Sin servidores, sin instalaciones, sin actualizaciones que te toque hacer. Corre en la nube y se entra con un enlace, desde la computadora o el celular.

Contrato claro y peruano

Alcance escrito, tiempos de respuesta, quién paga qué y cómo se sale. Con las cláusulas de datos personales que exige la Ley 29733.

Hablas con quien lo construye

No hay mesa de ayuda de tres niveles ni tickets que se pierden. Un cambio que se pide el martes no espera al próximo trimestre.

Crece por partes

Entregamos por fases y en orden de dolor: usas la primera mientras se construye la siguiente. No hay que esperar meses para ver algo funcionando.

Conversemos

Cuéntanos qué parte del día se te va en cosas repetidas.

La primera conversación es para entender tu negocio, no para venderte nada. Si de ahí sale una propuesta, sale con alcance y precio escritos.